En la noche de ayer lunes tras los cultos solemnes del Mes de María tuvo lugar la conferencia impartida por la musicóloga D ª Ana Ruibérriz de Torres titulada : "Joaquín Turina: Un sevillano cofrade y devoto" La misma fue presentada por nuestro Consiliario 2º el Profesor Dr. D. José Roda Peña, dándose la particularidad de que había sido uno de los componentes del Tribunal de la Tesis de Licenciatura de la ponente, tesina que versó sobre este mismo tema. En la actualidad está ultimando su Tesis Doctoral sobre la música religiosa de Turina. Nos adelantó que tiene en proyecto, junto con su hermano D. Rafael Ruibérriz, Director de la Banda de Música Nuestra Señora del Sol, la puesta en valor y recuperación de todas estas partituras, muchas de las cuales no se interpretan desde hace décadas.



La conferencia resultó muy amena, dividida en tres apartados. Primeramente la sevillanía de Turina, de la que hacía gala en todos sus escritos y sobre todo en su música. Más que un músico catalogado dentro del Nacionalismo Español propuso catalogarlo dentro del "Sevillanismo" por los particulares matices de sus composiciones. Viviendo la mayor parte de su vida en Madrid se rodeaba de ambiente sevillano, siendo de hecho uno de los hermanos fundadores de la Hermandad del Gran Poder y la Macarena de Madrid. Un azulejo de la Esperanza Macarena enseñoreaba la terraza de su piso madrileño de la Calle Alfonso XI, nº 5 (hoy nº. 7)
En segundo lugar su devoción y religiosidad extremas. Nos mostró varias fotografías de época de su despacho, dormitorio y vivienda, con gran presencia de imágenes y objetos religiosos, muchos de los cuales son conservados por sus herederos, especialmente por su hijo, D. José Luis Turina Garzón, destacando un precioso Niño Jesús y un Calvario con preciosa dolorosa a los piés. Como buen sevillano fue muy devoto de la Virgen de los Reyes.
Y por último su aspecto cofrade, aunque al propio Turina le gustaba más llamarse "capillita" tal y como comentó la ponente basándose en los propios escritos del compositor. Mostró varias fotografías de cofradías realizadas por el propio Turina que era un gran aficionado a la fotografía. Estuvo muy vinculado durante toda su vida a la Hermandad de Pasión por vínculos familiares, llegando incluso a colaborar con asiduidad en las labores de priostía durante su juventud, siendo además la Hermandad para la que dejó más composiciones musicales (seguida por la del Amparo). También salió de nazareno junto a su hijo mayor Joaquinito en la Hermandad de las Penas de San Vicente en su primera salida tras su reorganización en 1923. Turina gustaba de vivir la Semana Santa en la calle y anotar sus vivencias a modo de diario. La profesora Ruibérriz de Torres nos leyó algunos manuscritos del compositor en los que había reflejado distintas anécdotas acaecidas durante su estancia en Sevilla para ver las cofradías de Semana Santa. Fue hermano fundador de la Hermandad del Gran Poder y la Macarena de Madrid, tal y como hemos comentado, y, por veranear en Sanlúcar de Barrameda, estuvo muy vinculado con la Hermandad de la Vera-Cruz de esta localidad gaditana. Además compuso para la Hermandad del Valle por amistad con Vicente Gómez Zarzuela y para la Hermandad de la Divina Pastora de Cantillana, pueblo del que era oriunda su madre, que era hermana de la Pastora, al igual que su abuela Joaquina, por quien fue bautizado con el nombre de Joaquín.

Finalmente por vínculos familiares, a través de los primos hermanos de su padre, D. Antonio y D. Jacinto Areal, entró en relación con la Hermandad del Amparo, para quien compuso tres hermosas piezas, las coplas de 1920 y 1923 y el Alabado de 1924, cuyas partituras originales conserva la Hermandad. La Hermandad lo nombró en agradecimiento Hermano Honorario el 15 de junio de 1921 y le regaló un precioso libro encuadernado en terciopelo rojo con cantoneras de plata y corazón alado al centro, igualmente de plata, que el compositor conservó durante su vida en la mesa de su despacho, abierto por la primera página, en clara muestra del cariño que sentía por nuestra Hermandad. Este libro, actualmente en la Fundación Juan March de Madrid, pudo contemplarse en la exposición sobre el tema que tuvo lugar el pasado mes de abril en la Fundación Cajasol en la Calle Laraña de nuestra ciudad y de la que D ª Ana Ruibérriz de Torres fue la comisaria.


El Sr. Hermano Mayor, D. Juan Jesús Gómez de Terreros, agradeció a D ª Ana Ruibérriz su estupenda conferencia animándola a concluir la Tesis doctoral y le hizo entrega del grabado de Agustín Sellent de 1858 de la serie numerada de cien ejemplares que se realizó en 2005 con motivo del CCL aniversario del Voto Parroquial de Acción de Gracias por el Terremoto de Lisboa de 1755.
Nuestro agradecimiento a D. Francisco Luis Morillo Bordallo por las fotografías del acto.
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