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viernes, 19 de diciembre de 2014

EXPOSICIÓN HOMENAJE A DON ANTONIO DOMÍNGUEZ VALVERDE.


Se cumple este año el décimo aniversario del fallecimiento del que fuera nuestro querido párroco y director espiritual Don Antonio Domínguez Valverde, quien fuera también Vicario General de la Archidiócesis  y Déan de la Santa Iglesia Catedral.  Por este motivo, el sábado día 20 de diciembre a las 13:30 horas será inaugurada una Exposición en Homenaje a su persona.
Hubiéramos querido que dentro de este año se hubiera podido redenominar con su nombre el tramo de calle Bailén que corre paralelo a la parroquia pero, desgraciada e incomprensiblemente, no ha sido posible aún. La exposición recorrerá su vida gracias a diversas fotografías escogidas de diversos momentos de la misma. También podrán admirarse algunos objetos litúrgicos y personales que han quedado para el patrimonio parroquial. La exposición estará abierta en horario de la parroquia desde el 20 de diciembre al 6 de enero.

D. Antonio Domínguez Valverde nació en Aroche (Huelva) el 25 de junio de 1926  en cuya Parroquia sirvió de monaguillo. Tras perder a sus padres durante la Guerra Civil ingresa en el Seminario Menor de Sanlúcar de Barrameda. Para evitar que su vocación religiosa se viera frustrada por falta de recursos, D. Antonio Jurado Armario, Párroco de la Magdalena, lo acogió en la Casa Rectoral como si se tratara de un miembro de su propia familia.

Ordenado sacerdote el 19 de mayo de 1951, en los inicios de su ministerio desempeñó los cargos de Coadjutor de la Parroquia de Santa Cruz y Profesor del Seminario Menor de Sanlúcar de Barrameda. Posteriormente marcha a Roma para ampliar su formación en la Universidad Gregoriana en la que se doctoró en Historia de la Iglesia. De regreso a Sevilla fue profesor, secretario y jefe de estudios del Seminario Metropolitano; al tiempo que ayudaba a D. Antonio Jurado en las labores de la Parroquia, en la que le sucedería; primero, como Regente en 1966 y dos años más tarde, como Párroco.

El Cardenal Bueno Monreal lo incorporó a la Curia diocesana, en la que desempeñó los cargos de Vicesecretario General y Secretario General y Canciller. Posteriormente, el Cardenal Amigo Vallejo le nombró Deán de la S. I. Catedral (1982) y Vicario General (1983), siéndolo hasta su fallecimiento.

Pero por encima de todas las responsabilidades aquí reseñadas, que lo constituyeron, sin duda, en una de las personas más relevantes de la Iglesia de Sevilla del final del s. XX, D. Antonio antepuso siempre su condición de Párroco de Santa María Magdalena, a la que consideraba su casa y a la que amaba sobremanera.

Como en tantas otras cosas, D. Antonio era la perfecta encarnación de la fidelidad a la Iglesia y a su ministerio sacerdotal. Supo servir con absoluta discreción a los Rvdmos. Prelados de nuestra Archidiócesis. También supo vivir la humildad de manera ejemplar.

Sin embargo, la nota más destacada de su personalidad era su espíritu de servicio hacia los demás, especialmente a sus feligreses, a quienes consagró su vida y para quienes siempre estaba disponible. Con su sotana y su roquete bajo el brazo, era  constante en la atención a los enfermos e impedidos llevándoles la Comunión, en la cura de almas en el confesionario, en el ejercicio de la caridad… Impulsó la devoción a Jesús Sacramentado, exponiendo todas las tardes al Señor en la capilla del sagrario parroquial. Igualmente sentía una especial devoción hacia la Inmaculada Virgen María invocándola en las entrañables advocaciones del Amparo y de los Reyes.

Fue también Director Espiritual de las Hermandades de la Parroquia, a las que conocía profundamente y a las que también quería en la misma medida.

Enfermo de gravedad, atendió a su Parroquia hasta el último momento y, a buen seguro, le dedicó sus últimos pensamientos. El Señor lo llamó junto a Él en nuestra ciudad, el martes 22 de junio de 2004, a los 77 años de edad y 53 de sacerdocio.


Sirva esta sencilla exposición como humilde homenaje a su persona en el año del décimo aniversario de su fallecimiento. En ella se recogen 39 momentos de su vida en fotografía, a los que cada espectador puede unir el de su memoria particular, y algunos recuerdos y objetos personales que han quedado en el patrimonio de la Parroquia. Todos hubiéramos deseado que el tramo de la calle Bailén que corre paralelo a la parroquia fuese rotulado con su nombre en este año pero, desgraciada e incomprensiblemente, no ha sido así.

viernes, 31 de enero de 2014

UNA CALLE PARA D. ANTONIO DOMÍNGUEZ VALVERDE


Este sábado día 1 de febrero, vísperas de la Presentación de Jesús al Templo y Purificación de Nuestra Señora, se comenzará a recoger firmas en la Parroquia para que se reconozca la más que meritoria labor del que fuera nuestro párroco y director espiritual D. Antonio Domínguez Valverde, solicitando al efecto que lleve su nombre el tramo de Calle Bailén que corre paralelo a la Parroquia, entre las calles Murillo y San Eloy. La Hermandad de Nuestra señora del Amparo, como no podría ser de otra manera, colaborará en esta tarea ayudando en las mesas de recogidas de firmas que se dispondrán en la parroquia y haciéndose cargo de pliegos para repartirlos entre sus hermanos.

Don Antonio fue párroco de la Magdalena entre los años 1969 y 2004, año en que tuvo lugar su fallecimiento. Además fue Deán de la Catedral desde 1982 y Vicario General de la Archidiócesis de Sevilla desde 1983. Estudió Historia Eclesiástica en la Universidad Gregoriana de Roma y durante muchos años fue Secretario, Jefe de Estudios y Profesor de Historia de la Iglesia en el Seminario Mayor de San Telmo. De talante serio y humilde dejaba ver su cariñosa personalidad en su atención a los más pequeños y a los más pobres, para los que siempre tenía un gesto amable y caritativo. Entendía y atendía a las cofradías con cuidado extremo y en más de alguna situación desagradable hubo de recurrirse a su proverbial dirección espiritual. Aún hoy, a pesar de que falleció hace ya casi diez años, se le recuerda con muchísimo cariño en la Parroquia y en la curia. Sin duda un hombre verdaderamente importante para la ciudad y la Archidiócesis en la segunda mitad del siglo XX.

Confiemos en que el Excmo. Ayuntamiento tenga a bien atender esta solicitud y pueda verse hecho realidad el deseo de tantos de sus feligreses.

Sus restos descansan en la Capilla de San José de la Santa Iglesia Catedral, junto a los del Cardenal Bueno Monreal a quien admiraba.


martes, 18 de junio de 2013

DON ANTONIO SE VA

Don Antonio se va. Ayer conocíamos oficialmente la noticia: Don Antonio Fernández Estévez cesa en su labor como cura párroco de la Real de Santa María Magdalena. Él mismo lo comunicaba en la misa de Hermandad de ayer lunes que quiso presidir ante la Patrona de la Feligresía, la Santísima Virgen del Amparo, la Señora de la casa, como a él personalmente le gusta llamarla.

Don Antonio escogió la Misa "María Causa de nuestra Alegría", pues cuando "se está al lado de Cristo todo se acepta con Alegría y con humildad, aunque las noticias no sean de nuestro agrado" Han sido diecinueve años de servicio en esta parroquia, primero como colaborador de nuestro anterior, inolvidable y queridísimo párroco Don Antonio Domínguez Valverde y después, desde 2004 y tras su fallecimiento (del que el próximo sábado hará ya nueve años) como cura párroco. Tal y como él mismo dijo en la predicación de ayer lunes "diecinueve años de servicio, haciéndolo lo mejor que supe y pude"

A pesar de que aún seguirá en sus funciones hasta septiembre, emocionado se despedía de nosotros y pedía perdón por si en algo hubiera podido molestar a alguien con sus actuaciones. Concluyó su plática poniéndose como siempre a nuestra disposición: "me encontraréis en la Catedral, como canónigo" y en nuestra Hermandad lo tendremos siempre muy en cuenta y estamos seguro de que siempre contaremos con su cariño. Nuestro agradecimiento por su atención y dirección espiritual durante todos estos años. 

El nuevo párroco será Don Francisco Román Castro, licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y Doctor en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Hasta ahora había desempeñado el cargo de secretario canciller de la Archidiócesis y durante el bienio 2009-2010 fue director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes y Delegado Diocesano de Pastoral Universitaria, así como Director del Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla (SARUS). Actualmente sigue siendo profesor del Centro de Estudios Teológicos.

Que la Santísima Virgen del Amparo proteja a ambos en sus nuevas obligaciones.