jueves, 27 de junio de 2013

AÑO DE LA FE. COMPENDIO DEL CATECISMO (LXXIII)

SEGUNDA PARTE

LA CELEBRACIÓN DEL MISTERIO CRISTIANO

SEGUNDA SECCIÓN
LOS SIETE SACRAMENTOS DE LA IGLESIA


CAPÍTULO SEGUNDO

EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA
Y LA RECONCILIACIÓN


303. ¿Cuáles son los actos propios del penitente? (1450-1460; 1487-1492)
Los actos propios del penitente son los siguientes: un diligente examen de conciencia; la contrición (o arrepentimiento), que es perfecta cuando está motivada por el amor a Dios, imperfecta cuando se funda en otros motivos, e incluye el propósito de no volver a pecar; la confesión, que consiste en la acusación de los pecados hecha delante del sacerdote; la satisfacción, es decir, el cumplimiento de ciertos actos de penitencia, que el propio confesor impone al penitente para reparar el daño causado por el pecado.

304. ¿Qué pecados deben confesarse? (1456)
Se deben confesar todos los pecados graves aún no confesados que se recuerdan después de un diligente examen de conciencia. La confesión de los pecados graves es el único modo ordinario de obtener el perdón.

305. ¿Cuándo se está obligado a confesar los pecados graves? (1457)
Todo fiel, que haya llegado al uso de razón, está obligado a confesar sus pecados graves al menos una vez al año, y de todos modos antes de recibir la sagrada Comunión.

306. ¿Por qué también los pecados veniales pueden ser objeto de la confesión sacramental? (1458)
La Iglesia recomienda vivamente la confesión de los pecados veniales aunque no sea estrictamente necesaria, ya que ayuda a formar una recta conciencia y a luchar contra las malas inclinaciones, a dejarse curar por Cristo y a progresar en la vida del Espíritu.

martes, 25 de junio de 2013

AÑO DE LA FE. COMPENDIO DEL CATECISMO (LXXII)

SEGUNDA PARTE

LA CELEBRACIÓN DEL MISTERIO CRISTIANO

SEGUNDA SECCIÓN
LOS SIETE SACRAMENTOS DE LA IGLESIA

CAPÍTULO SEGUNDO

EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA
Y LA RECONCILIACIÓN

299. ¿Tienen necesidad los bautizados de conversión? (1427-1429)
La llamada de Cristo a la conversión resuena continuamente en la vida de los bautizados. Esta conversión es una tarea ininterrumpida para toda la Iglesia, que, siendo santa, recibe en su propio seno a los pecadores.

300. ¿Qué es la penitencia interior? (1430-1433; 1490)
La penitencia interior es el dinamismo del “corazón contrito” (Sal 51, 19), movido por la gracia divina a responder al amor misericordioso de Dios. Implica el dolor y el rechazo de los pecados cometidos, el firme propósito de no pecar más, y la confianza en la ayuda de Dios. Se alimenta de la esperanza en la misericordia divina.

301. ¿De qué modos se expresa la penitencia en la vida cristiana? (1434-1439)
La penitencia puede tener expresiones muy variadas, especialmente el ayuno, la oración y la limosna. Estas y otras muchas formas de penitencia pueden ser practicadas en la vida cotidiana del cristiano, en particular en tiempo de Cuaresma y el viernes, día penitencial.

302. ¿Cuáles son los elementos esenciales del sacramento de la Reconciliación? (1440-1449)
Los elementos esenciales del sacramento de la Reconciliación son dos: los actos que lleva a cabo el hombre, que se convierte bajo la acción del Espíritu Santo, y la absolución del sacerdote, que concede el perdón en nombre de Cristo y establece el modo de la satisfacción.

jueves, 20 de junio de 2013

AÑO DE LA FE. COMPENDIO DEL CATECISMO (LXXI)

SEGUNDA PARTE

LA CELEBRACIÓN DEL MISTERIO CRISTIANO

SEGUNDA SECCIÓN
LOS SIETE SACRAMENTOS DE LA IGLESIA

CAPÍTULO SEGUNDO
LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN

295. ¿Por qué Cristo instituyó los sacramentos de la Penitencia y de la Unción de los
enfermos? (1420-1421; 1426)
Cristo, médico del alma y del cuerpo, instituyó los sacramentos de la Penitencia y de la Unción de los enfermos, porque la vida nueva que nos fue dada por Él en los sacramentos de la iniciación cristiana puede debilitarse y perderse para siempre a causa del pecado. Por ello, Cristo ha querido que la Iglesia continuase su obra de curación y de salvación mediante estos dos sacramentos.

EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA
Y LA RECONCILIACIÓN

296. ¿Qué nombres recibe este sacramento? (1422-1424)
Este sacramento es llamado sacramento de la Penitencia, de la Reconciliación, del Perdón, de la Confesión y de la Conversión.

297. ¿Por qué hay un sacramento de la Reconciliación después del Bautismo? (1425-1426; 1484)
Puesto que la vida nueva de la gracia, recibida en el Bautismo, no suprimió la debilidad de la naturaleza humana ni la inclinación al pecado (esto es, la concupiscencia), Cristo instituyó este sacramento para la conversión de los bautizados que se han alejado de Él por el pecado.

298. ¿Cuándo fue instituido este sacramento? (1485)
El Señor resucitado instituyó este sacramento cuando la tarde de Pascua se mostró a sus Apóstoles y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos” (Jn 20, 22-23).

martes, 18 de junio de 2013

DON ANTONIO SE VA

Don Antonio se va. Ayer conocíamos oficialmente la noticia: Don Antonio Fernández Estévez cesa en su labor como cura párroco de la Real de Santa María Magdalena. Él mismo lo comunicaba en la misa de Hermandad de ayer lunes que quiso presidir ante la Patrona de la Feligresía, la Santísima Virgen del Amparo, la Señora de la casa, como a él personalmente le gusta llamarla.

Don Antonio escogió la Misa "María Causa de nuestra Alegría", pues cuando "se está al lado de Cristo todo se acepta con Alegría y con humildad, aunque las noticias no sean de nuestro agrado" Han sido diecinueve años de servicio en esta parroquia, primero como colaborador de nuestro anterior, inolvidable y queridísimo párroco Don Antonio Domínguez Valverde y después, desde 2004 y tras su fallecimiento (del que el próximo sábado hará ya nueve años) como cura párroco. Tal y como él mismo dijo en la predicación de ayer lunes "diecinueve años de servicio, haciéndolo lo mejor que supe y pude"

A pesar de que aún seguirá en sus funciones hasta septiembre, emocionado se despedía de nosotros y pedía perdón por si en algo hubiera podido molestar a alguien con sus actuaciones. Concluyó su plática poniéndose como siempre a nuestra disposición: "me encontraréis en la Catedral, como canónigo" y en nuestra Hermandad lo tendremos siempre muy en cuenta y estamos seguro de que siempre contaremos con su cariño. Nuestro agradecimiento por su atención y dirección espiritual durante todos estos años. 

El nuevo párroco será Don Francisco Román Castro, licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y Doctor en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Hasta ahora había desempeñado el cargo de secretario canciller de la Archidiócesis y durante el bienio 2009-2010 fue director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes y Delegado Diocesano de Pastoral Universitaria, así como Director del Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla (SARUS). Actualmente sigue siendo profesor del Centro de Estudios Teológicos.

Que la Santísima Virgen del Amparo proteja a ambos en sus nuevas obligaciones.




AÑO DE LA FE. COMPENDIO DEL CATECISMO (LXX)

SEGUNDA PARTE

LA CELEBRACIÓN DEL MISTERIO CRISTIANO

SEGUNDA SECCIÓN
LOS SIETE SACRAMENTOS DE LA IGLESIA

CAPÍTULO PRIMERO
LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA

EL SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA

291. ¿Qué se requiere para recibir la sagrada Comunión? (1385-1389; 1415)
Para recibir la sagrada Comunión se debe estar plenamente incorporado a la Iglesia Católica y hallarse en gracia de Dios, es decir sin conciencia de pecado mortal. Quien es consciente de haber cometido un pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes de acercarse a comulgar. Son también importantes el espíritu de recogimiento y de oración, la observancia del ayuno prescrito por la Iglesia y la actitud corporal (gestos, vestimenta), en señal de respeto a Cristo.

292. ¿Cuáles son los frutos de la sagrada Comunión? (1391-1397; 1416)
La sagrada Comunión acrecienta nuestra unión con Cristo y con su Iglesia, conserva y renueva la vida de la gracia, recibida en el Bautismo y la Confirmación y nos hace crecer en el amor al prójimo. Fortaleciéndonos en la caridad, nos perdona los pecados veniales y nos preserva de los pecados mortales para el futuro.

293. ¿Cuándo se puede administrar la sagrada Comunión a los otros cristianos? (1398-1401)
Los ministros católicos administran lícitamente la sagrada Comunión a los miembros de las Iglesias orientales que no están en plena comunión con la Iglesia católica, siempre que éstos lo soliciten espontáneamente y tengan las debidas disposiciones. Asimismo, los ministros católicos administran lícitamente la sagrada Comunión a los miembros de otras comunidades eclesiales que, en presencia de una grave necesidad, la
pidan espontáneamente, estén bien dispuestos y manifiesten la fe católica respecto al sacramento.

294. ¿Por qué se dice que la Eucaristía es “prenda de la gloria futura”? (1402-1405)
La Eucaristía es prenda de la gloria futura porque nos colma de toda gracia y bendición del cielo, nos fortalece en la peregrinación de nuestra vida terrena y nos hace desear la vida eterna, uniéndonos a Cristo, sentado a la derecha del Padre, a la Iglesia del cielo, a la Santísima Virgen y a todos los santos.

“En la Eucaristía, nosotros partimos "un mismo pan que es remedio de inmortalidad, antídoto no para morir, sino para vivir en Jesucristo para siempre"“ (San Ignacio de Antioquía).